Accidentes y E. Profesionales

1. Accidentes de trabajo

La legislación determina que un accidente de trabajo es toda lesión corporal que el trabajador/a sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena (LGSS, art. 115). Por lo tanto, para que un accidente tenga esta consideración es necesario:

  • Que el trabajador/a sufra una lesión corporal, entendiendo por lesión todo daño o detrimento corporal causado por una herida, golpe o enfermedad. Se asimilan a la lesión corporal las secuelas o enfermedades psíquicas o psicológicas.
  • Que ejecute una labor por cuenta ajena. Los autónomos/as y empleados/as de hogar no están incluidos.
  • Que el accidente sea con motivo o por consecuencia del trabajo, es decir, que exista una relación de causalidad directa entre trabajo y lesión. La lesión no constituye, por sí sola, accidente de trabajo.

Qué hacer en caso de sufrir un accidente de trabajo:

Cuando sufras un accidente a consecuencia del trabajo debes:

  1. Siempre que la gravedad del daño lo permita, comunicarlo a tu mando inmediato u otro miembro jerárquico, el cual te ha de derivar a la mutua que tu empresa tenga concertada.
  2. En caso de dificultad o imposibilidad en la comunicación, deberás acudir al centro médico de tu mutua donde deberán atenderte, comunicando después a tu empresa lo ocurrido.
  3. Excepcionalmente, ante una urgencia, si no es posible acudir a la mutua, acudir al centro médico más cercano, comunicándoselo en el plazo más breve posible a la mutua o al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), en su caso.
  4. Si no fuera posible que la persona accidentada se pueda desplazar: llamar al teléfono de emergencias 112.
  5. Cuando haya sido necesario realizar el desplazamiento en taxi, la mutua (o en su caso el INSS) correrá con estos gastos de desplazamiento, previa entrega de los justificantes.

Supuestos considerados como accidente de trabajo

  • Accidentes producidos con ocasión de las tareas desarrolladas aunque sean distintas a las habituales: Se entenderá como accidente de trabajo, aquel que haya ocurrido durante la realización de las tareas encomendadas por el empresario, o realizadas de forma espontánea por el trabajador/a en interés del buen funcionamiento de la empresa, (aunque éstas sean distintas a las de su categoría profesional) (Art. 115.2c LGSS).
  • Accidentes sufridos en el lugar y durante el tiempo de trabajo: Las lesiones sufridas durante el tiempo y en el lugar de trabajo se consideran, salvo prueba en contrario, accidentes de trabajo (Art. 115.3 LGSS).
  • Accidente “in itinere”: Es aquel que sufre el trabajador/a al ir al trabajo o al volver de éste. No existe una limitación horaria (Art. 115.2d LGSS). Hay 3 elementos que se requieren en un accidente in itinere:
  1. Que ocurra en el camino de ida o vuelta.
  2. Que no se produzcan interrupciones entre el trabajo y el accidente.
  3. Que se emplee el itinerario habitual.
  • Accidentes en misión: Son aquellos sufridos por el trabajador/a en el trayecto que tenga que realizar para el cumplimiento de la misión, así como el acaecido en el desempeño de la misma dentro de su jornada laboral.
  • Accidentes de cargos electivos de carácter sindical: Son los sufridos con ocasión o por consecuencia del desempeño de cargo electivo de carácter sindical o de gobierno de las entidades gestoras de la Seguridad Social, así como los accidentes ocurridos al ir o volver del lugar en que se ejercen las funciones que les son propias (Art. 115.2b LGSS).
  • Actos de salvamento: Son los accidentes acaecidos en actos de salvamento o de naturaleza análoga cuando tengan conexión con el trabajo. Se incluye el caso de orden directa del empresario o acto espontáneo del trabajador/a (Art. 115.2d LGSS).
  • Enfermedades o defectos anteriores: Son aquellas enfermedades o defectos padecidos con anterioridad, que se manifiestan o agravan como consecuencia de un accidente de trabajo (Art. 115.2d LGSS).
  • Enfermedades intercurrentes: Se entiende por tales las que constituyen complicaciones del proceso patológico determinado por el accidente de trabajo mismo. Para calificar una enfermedad como intercurrente es imprescindible que exista una relación de causalidad inmediata entre el accidente de trabajo inicial y la enfermedad derivada del proceso patológico (Art. 115.2g LGSS).
  • Las enfermedades comunes que contraiga el trabajador/a con motivo de la realización de su trabajo, no incluidas en la lista de enfermedades profesionales. Se debe acreditar fehacientemente la relación causa-efecto entre la realización de un trabajo y la aparición posterior de la enfermedad (Art. 115.2e LGSS).
  • Los debidos a imprudencias profesionales (Art. 5 a LGSS): Se califica así a los accidentes derivados del ejercicio habitual de un trabajo o profesión y de la confianza que éstos inspiran al accidentado.

Accidentes que no tienen la consideración de accidentes de trabajo

  • Los accidentes debidos a imprudencia temeraria del trabajador/a (Art. 115.4 b, LGSS): se considera Imprudencia temeraria cuando el accidentado ha actuado de manera contraria a las normas, instrucciones u órdenes dadas por el empresario de forma reiterada y notoria en materia de Seguridad e Higiene. Si coinciden riesgo manifiesto, innecesario y grave, la jurisprudencia viene entendiendo que existe imprudencia temeraria, si no será una imprudencia profesional.
    • Los debidos a fuerza mayor extraña al trabajo: es decir, cuando esta fuerza mayor sea de tal naturaleza que no guarde relación alguna con el trabajo que se realiza en el momento de sobrevenir el accidente. No constituyen supuestos de fuerza mayor extraña fenómenos como la insolación, el rayo y otros fenómenos análogos de la naturaleza (sí el trabajo habitual del trabajador/a es a la intemperie sé es A.T.). En el caso de atentado terrorista que afecta al trabajador/a en el lugar de trabajo no estamos ante un caso de fuerza mayor sino ante una actuación de un tercero. Art. 115.4ª LGSS.
    • Accidentes debidos a dolo del trabajador/a accidentado: Se considera que existe dolo cuando el trabajador/a consciente, voluntaria y maliciosamente provoca un accidente para obtener prestaciones que se derivan de la contingencia. Art. 115.4b LGSS.
  • Accidentes derivados de la actuación de otra persona: Los accidentes que son consecuencia de culpa civil o criminal del empresario, de un compañero de trabajo o de un tercero constituyen auténticos accidentes de trabajo siempre y cuando guarden alguna relación con el trabajo. El elemento determinante es la relación causa – efecto. Art. 115.5.b LGSS. Así las bromas o juegos que pueden originar un accidente ocurridos durante el trabajo o los sufridos al separar una riña serán A.T.

Qué hacer si sufrimos un accidente en el trabajo y la mutua no lo reconoce como accidente laboral

En caso de que la mutua no quiera reconocer una lesión sufrida a consecuencia de un accidente laboral es aconsejable pedir asesoramiento a una organización sindical como UGT. Los pasos a seguir son los siguientes:

  • El mismo día o al siguiente que la mutua no nos acepte la contingencia como profesional o no quiera proporcionar la baja, acudir al médico de la Seguridad Social. Este médico nos deberá proporcionar la baja por contingencia común, aunque si el facultativo tiene sospecha de que se trata de contingencia profesional debe iniciar los trámites para que ésta sea cursada como tal.
  • Es importante, pero no necesario, que este médico redacte un informe de la dolencia y de por qué proporciona la baja, ante la negativa de la mutua de no considerar esta dolencia como contingencia laboral.
  • Es fundamental tener la baja por contingencia común, ya que sin ésta no podríamos empezar el proceso para la reclamación.
  • En el caso de que nuestro médico de la Seguridad Social no nos quiera proporcionar la baja, hay que solicitar una cita con la inspección sanitaria de zona. Este organismo determinará si para nuestra dolencia es necesario otorgar la baja.
  • Una vez que tengamos la baja, haremos una reclamación por escrito en el departamento de atención al cliente de la mutua. En esta hoja de reclamaciones expondremos nuestra disconformidad con el “no” reconocimiento del origen laboral de nuestra lesión, solicitando que la baja que tenemos proporcionada por el médico de la Seguridad Social por contingencia común pase a baja por accidente laboral o enfermedad profesional.
  • Si la mutua no cambia su valoración sobre la baja, el siguiente paso que debemos dar es dirigirnos al Instituto Nacional de la Seguridad Social. Allí nos proporcionarán una hoja de reclamación, que consta de tres apartados:
  • Datos personales y número de afiliación a la Seguridad Social.
  • Donde explicaremos los hechos como hicimos en el escrito de hoja de reclamación que entregamos en el departamento de atención al cliente de la mutua.
  • Por lo que se solicita. En este apartado solicitaremos un cambio de contingencia, que la baja pase a considerarse baja por contingencia profesional y no por contingencia común.
  • Asimismo existe un documento oficial proporcionado por la Seguridad Social (solicitud de determinación de la contingencia de Incapacidad Temporal) que deberemos rellenar y entregar en la misma Seguridad Social.
  • Por último, entregaremos con la reclamación una fotocopia de los siguientes documentos:
  • Parte de asistencia mutua (si existiese).
  • Si se elaboró, informe del médico de la Seguridad Social.
  • Si tuvimos que acudir a la inspección sanitaria, parte de asistencia.
  • Baja.
  • Reclamación por escrito en el departamento de atención al cliente de la mutua.