Proyecto

2. Criterios y propuestas

Los trabajadores/as de los centros escolares deben realizar su actividad profesional en condiciones laborales que no perjudiquen su seguridad e integridad física, psicológica y social. Para lograr este derecho, recogido no sólo en la LPRL sino en la propia Constitución española, desde FeSP demandamos:

  1. La realización de Evaluaciones de riesgos laborales en los centros educativos, no sólo de las condiciones generales del centro sino también de las específicas de los puestos de trabajo existentes.
  2. La inclusión de los riesgos psicosociales en dichas evaluaciones, de tan amplia incidencia en el sector.
  3. La realización de la planificación preventiva necesaria para eliminar o minimizar los riesgos detectados, determinando los fondos necesarios para realizarlas, definiendo el responsable de llevarlas a cabo y supervisando que se realizan de forma correcta. De este modo, se evita que la prevención se limite, únicamente a una descripción de los riesgos existentes en el puesto de trabajo.
  4. La inclusión de las enfermedades profesionales de origen psicosocial en el cuadro de enfermedades profesionales.
  5. La creación de protocolos de actuación que especifiquen claramente los pasos a seguir y las distintas responsabilidades y competencias para los casos de:
  • Acoso en el trabajo.
  • Bullying, o maltrato entre adolescentes.
  • Situaciones de violencia en las aulas, etc.
  1. La presencia, en todos los centros educativos, de un trabajador/a responsable de la prevención de riesgos laborales, para lograr el cumplimiento efectivo del derecho de los trabajadores a participar en la prevención de riesgos laborales en su lugar de trabajo.
  2. Una adecuada formación de los trabajadores de la enseñanza sobre la prevención de riesgos laborales de su actividad laboral, incluyendo el área de salud laboral en la formación inicial del profesorado.
  3. Introducir el área de salud laboral en el currículo escolar de todas las etapas educativas de acuerdo con el preámbulo de la LPRL. De esta manera el alumnado, desde las primeras etapas de su desarrollo educativo, se irá familiarizando con la seguridad y salud en el trabajo, logrando que interioricen correctos hábitos de conducta que sean más fáciles de reproducir e imitar cuando sean miembros activos del estrato productivo. (cuando se incorporen al mercado laboral).