Riesgos sector

1. Trastornos musculoesqueléticos

Los trastornos músculo esqueléticos, en adelante TME, son las alteraciones estáticas articulares que pueden sufrir los trabajadores como consecuencia de unas deficientes condiciones de seguridad y salud en el trabajo. Cuando un trabajador se encuentra desarrollando ciertas tareas en su entorno de trabajo, puede sufrir sobreesfuerzos y pequeños traumatismos.

Estos traumatismos son acumulativos, en períodos más o menos largos, pudiendo provocar lesiones graves con el paso del tiempo. Los síntomas asociados a los TME son, entre otros, dolor en las articulaciones y sensación de hormigueo y/o pérdida de sensibilidad. La diferencia de estos síntomas con la fatiga muscular es que mientras la fatiga se puede recuperar con descanso, los TME son dolencias progresivas y los síntomas empeoran con el paso del tiempo.

  1. Factores de riesgo asociados a los trastornos músculo esqueléticos

En el sector de educación infantil los TME suelen ser producidos por los siguientes factores:

  • Riesgos por sobreesfuerzos

Existen múltiples factores que contribuyen a su aparición, siendo los principales, aquellos que suponen sobrepasar las capacidades físicas del trabajador.

  • Posturas forzadas

En general, el trabajo del personal de aula de centros de educación infantil de primer ciclo puede caracterizarse por la repetición de posturas que se alejan de una postura natural y confortable y que exponen al trabajador al riesgo de padecer trastornos músculo esqueléticos, siendo las más comunes inclinaciones de espalda hacia delante o hacia detrás, giros y torsiones de tronco, inclinaciones de cuello, desviaciones de muñeca y manipulaciones con los brazos por encima de los hombros.

Estas posturas pueden identificarse en tareas como:

  • Cambio de pañales.
  • Dar de comer a los niños.
  • Asistencia en actividades de los niños.
  • Acostar y recoger a los bebés de cunas o parques.
  • Colocar, retirar o apilar las hamacas o colchonetas que se utilizan para la siesta.
  • Manipulación manual de cargas

La manipulación manual de una carga que supere los 3 kg podría suponer un riesgo para la salud de los trabajadores. El peso aproximado de los niños en edades comprendidas entre los 4 meses y los 3 años, oscila entre los 6.5 kg (para niños de 4 meses) y los 14 kg (para niños de 3 años).

Al factor del propio peso de la carga hay que añadir el hecho de que un niño no es un elemento estático, lo que aumenta el riesgo de la tarea de manipulación.

  • Bipedestación prolongada

Permanecer durante periodos prolongados en postura de pie, puede tener efectos perjudiciales de sobrecarga de la zona lumbar así como de alteración de la circulación de las piernas.

  1. Trastornos para la salud asociados a los trastornos músculo esqueléticos

Aunque los TME pueden afectar a cualquier segmento del cuerpo, se dan principalmente en codo y hombro, mano y muñeca, y espalda (zona cervical, dorsal y lumbar). Asimismo pueden ser responsables de:

  • Fatiga física.
  • Lesiones que se pueden producir de forma inmediata.
  • Acumulación de pequeños traumatismos, aparentemente sin importancia, hasta producir lesiones crónicas.
  • Traumatismos por esfuerzos repetitivos (osteoartritis, tendinitis, etc.).
  1. c) Medidas preventivas

Los principios de la acción preventiva, recogidos en la Ley 31/1995 de Prevención de Riegos Laborales son indicaciones relativas al “cómo” se ha de prevenir, cómo elegir el tipo de medidas que se van a adoptar y el orden en que se van a presentar.

De este modo, diferenciamos entre  medidas preventivas organizativas (correspondientes a la empresa) y medidas preventivas individuales (corresponden al trabajador), siendo un principio de la acción preventiva anteponer siempre las medidas de protección colectiva a la individual.

Medidas preventivas organizativas

Entre las medidas preventivas organizativas respecto a los TME mencionamos la elección, utilización y disposición de los equipos de trabajo en el centro, así como la organización del trabajo.

  • Elección, utilización y disposición de los equipos de trabajo en el centro.

Al adquirir nuevos materiales o equipos, se tendrá en cuenta las características ergonómicas de los mismos, con objeto de que se disminuyan los esfuerzos físicos, las manipulaciones, las posturas inadecuadas y los movimientos repetidos. Entre las recomendaciones en este sentido citamos:

– Cojines o sillones de lactancia para dar el biberón, reduciendo así posturas forzadas en cuello y espalda.

– Sillas con una superficie de asiento adecuado a las dimensiones del trabajador, aunque de altura infantil, para que éste pueda alternar periodos sentado, con las otras posturas.

  • Los trabajadores dispondrán de ropa de abrigo para la vigilancia de niños en el patio, en invierno.
  • Los contenedores para la retirada de pañales y demás residuos estarán dotados de auto cierre para reducir el riesgo de contagio de enfermedades.
  • En aquel mobiliario susceptible de ser manipulado, optar por materiales ligeros y/o que dicho mobiliario sea de tipo abatible (mesas, hamacas, bancos…), o que disponga de elementos que faciliten su movilidad (ruedas).
  • Cambiadores de pañales con las siguientes características:
  • Regulables en altura: un mecanismo fácil de regulación en altura permite la adaptación del cambiador a las características antropométricas de todos los trabajadores, evitando así la adopción de posturas forzadas en el cambio de pañales.
  • Espacio para introducir los pies: permite al trabajador mantener la espalda vertical durante la manipulación de los niños, reduciendo así las inclinaciones de tronco innecesarias.
  • Profundidad adecuada: esto permitirá la colocación de los niños alineados con el trabajador, evitando giros del tronco durante la elevación y el descenso de los niños.
  • Medios de acceso: la instalación de pequeñas escaleras puede permitir que los niños con la autonomía suficiente para ello, puedan acceder por sus propios medios a la superficie de los cambiadores, evitando a los trabajadores la manipulación manual de los mismos.
  • Características de las cunas/parques y su distribución:
  • Los laterales abatibles facilitan la adopción de posturas de trabajo correctas durante la manipulación de los niños.
  • Se ha de disponer de suficiente espacio alrededor de las cunas o parques para que los educadores puedan introducir y/o retirar al niño sin necesidad de adoptar posturas forzadas.
  • Hamacas para dormir la siesta:
  • Es recomendable que se encuentren fijadas a la pared y sean abatibles, para evitar que los trabajadores tengan que extenderlas y recogerlas cada día. En caso contrario, podrán ser apilables y contarán con una base con ruedas que permita desplazarlas en conjunto.

Respecto a la disposición y uso de los equipos así como de los materiales usuales de trabajo, se deben seguir las siguientes actuaciones:

  • El material que se utilice con más frecuencia se colocará en los estantes a una altura entre la media pierna y el hombro. Se evitará colocar objetos en estanterías situadas fuera del alcance de los trabajadores. En caso necesario, se utilizaran escaleras con zapatas antideslizantes.
  • Los alcances a los materiales no se verán obstaculizados por la presencia de objetos voluminosos bajo los mismos, evitando así arquear la espalda al recogerlos.

– Orden en las estanterías, colocando los objetos de uso más frecuente en las zonas más accesibles y en la medida de lo posible siguiendo el orden de su utilización.

  • Se fomentará que los trabajadores informen de deficiencias en ayudas mecánicas o de apoyo a sus tareas, mediante sistemas o protocolos de detección de deficiencias o mejoras.
  • Recomendaciones para las siguientes lesiones:
  • Lesiones por esfuerzos repetitivos:
  • Conseguir que el equipo y el entorno de trabajo sean ergonómicamente adecuados (rediseño de utensilios, mobiliario, etc.).
  • Automatizar las tareas repetitivas o reestructurarlas para reducir su carácter repetitivo (rotación de tareas, ampliación del contenido de la tarea, etc.). Se puede considerar una aplicación del art. 15.1.a y f (principio preventivo de evitar o minimizar los riesgos).
  • Entrenar a los enseñantes, antes de asignarles una tarea, en los principios ergonómicos que reducen la probabilidad de lesionarse.
  • Promover revisiones regulares de los equipos y métodos de trabajo, así como reconocimientos médicos para la detección precoz de las lesiones.

 

  • Lesiones por movimientos bruscos de la carga:

 

Hay cargas que pueden moverse de forma brusca o inesperada dando origen a un riesgo de lesión dorsolumbar importante. Es el caso de los maestros/as de infantil cuando cogen/levantan alumnos, ya que éstos pueden realizar movimientos que no se puedan predecir.

El manejo de cargas que puedan moverse bruscamente o de forma inesperada puede aumentar el riesgo de lesión. En el caso específico de los maestros/as de infantil, se hace necesario el fortalecimiento mediante ejercicio de la zona dorso-lumbar, así como la utilización de fajas lumbares, ya que además los movimientos bruscos de la carga van acompañados muy a menudo de giros e inclinación del tronco.

  • Lesiones por manipulación de cargas en posición sentado

Existe una creencia errónea (quizás por el cansancio cuando se manipulan cargas) que manipular cargas sentado es mucho mejor que hacerlo de pié. Sin embargo la realidad es otra: la capacidad de levantamiento mientras se está sentado es menor que cuando se manejan cargas en posición de pie, debido a que no se puede utilizar la fuerza de las piernas en el levantamiento, el cuerpo no puede servir de contrapeso y por tanto la mayor parte del esfuerzo debe hacerse con los músculos más débiles de los brazos y el tronco. A eso hay que sumarle, la curvatura lumbar en esta postura.

Así se debe evitar manipular cargas en esta posición, y en caso de hacerlo, las cargas no deben superar los 5 kg, siempre que sea en una zona próxima al tronco, evitando manipular cargas a nivel del suelo o por encima del nivel de los hombros y giros e inclinaciones del tronco.

  • Lesiones por el manejo manual de cargas: Medidas a adoptar a la hora de manipular cargas
  • Se procurará manipular las cargas cerca del tronco, con la espalda derecha, evitando giros e inclinaciones y se realizarán levantamientos suaves y espaciados.
  • De acuerdo con las normas del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, el peso máximo que se recomienda no sobrepasar (en condiciones ideales de manipulación) es de 25 kg., no obstante no se deberían manejar cargas superiores a 15 kg. en los siguientes casos:
  • Si la población expuesta son mujeres jóvenes o mayores.
  • Si se quiere proteger a la mayoría de la población.
  • Se entiende como condiciones ideales de manipulación manual de cargas, aquellas que incluyen:
  • Postura ideal para el manejo (carga cerca del cuerpo, espalda derecha, sin giros ni inclinaciones).
  • Sujeción firme del objeto con una posición neutral de la muñeca.
  • Levantamientos suaves y espaciados.
  • Condiciones ambientales favorables.
  • El peso máximo recomendado está también influenciado por la posición de la carga con respecto al cuerpo. Cuanto mas alejada se encuentre la carga del cuerpo, mayores serán las fuerzas compresivas que se generan en la columna vertebral, y por lo tanto mayor riesgo de sufrir un trastorno músculo esquelético.
  • Para reducir el riesgo en este caso debemos reducir el peso de la carga.

De este modo, el peso teórico recomendado que se podría manejar en función de la posición de la carga con respecto al cuerpo se indica en la siguiente figura.

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Si el peso real de la carga es mayor que este peso teórico recomendado, se deben llevar a cabo acciones correctoras para reducir el riesgo.

  • Los giros del tronco aumentan las fuerzas compresivas en la zona lumbar, por lo que pueden producir trastornos músculo esqueléticos. Para evitar problemas, si giramos el tronco mientras se maneja la carga, los pesos recomendados, se deberán reducir aún más.
  • A la hora de realizar manipulación de cargas hay que tener en cuenta la frecuencia de la manipulación de las cargas (número de cargas por minuto). Una frecuencia elevada de manipulación, puede provocar fatiga muscular y un posible trastorno músculo-esquelético.
  • La frecuencia ideal para levantar cargas es menor o igual a 1 vez cada 5 minutos. No es recomendable trabajar a una frecuencia superior a 15 veces/minuto.
  • Además, habrá que realizar pausas entre carga y carga, ya que en caso contrario, el músculo no podrá recuperarse de la fatiga.
  • Es importante considerar la inclinación del cuerpo mientras se maneja una carga. Si se inclina el tronco mientras se manipula una carga, se generarán grandes fuerzas compresivas en la zona lumbar de la columna vertebral. La inclinación puede deberse tanto a una mala técnica de levantamiento, como a una falta de espacio, fundamentalmente el vertical.

La postura correcta al manejar una carga es con la espalda derecha, ya que al estar inclinada aumentan mucho las fuerzas compresivas en la zona lumbar. Asimismo, se evitará manipular cargas en lugares donde el espacio vertical sea insuficiente.

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  • Por otra parte, las cargas con bordes cortantes o afilados podrán generar un riesgo de lesiones como cortes, rasguños, etc.
  • Si la carga es resbaladiza (en sí misma o por algún derrame externo), podrá caer de las manos del trabajador, pudiendo éste golpearse.
  • También los objetos que estén demasiado calientes o demasiado fríos pueden originar un riesgo en su manipulación.
  • La superficie de la carga no tendrá elementos peligrosos que generen riesgos de lesiones. En caso contrario, se aconseja la utilización de guantes para evitar lesiones en las manos.

Otras medidas a adoptar en el manejo de cargas son:

  • Las tareas de manipulación manual de cargas se realizarán preferentemente encima de superficies estables, de forma que no sea fácil perder el equilibrio. A la hora, por ejemplo de cambiar a un niño.
  • Los pavimentos sobre los que manipulamos las cargas, serán regulares, sin discontinuidades que puedan hacer tropezar, y permitirán un buen agarre del calzado, de forma que se eviten los riesgos de resbalones.
  • El espacio de trabajo permitirá adoptar una postura de pie cómoda y no impedir una manipulación correcta.
  • Se evitará manejar cargas subiendo cuestas, escalones o escaleras.
  • Se debería evitar la manipulación de cargas en el caso de mujeres embarazadas.
  • La iluminación de la zona donde se manipulan cargas debe ser correcta, uniforme y ausentes de contrastes elevados que puedan cegar a las personas que manipulan las cargas.
  • Organización del trabajo
  • Se establecerán pausas y tiempos de descanso adecuados, siendo conveniente que se especifiquen en un procedimiento escrito.

– Siempre será preferible realizar pequeñas pausas a lo largo de la jornada que concentrar todo el tiempo de descanso en una sola pausa de mayor duración.

– Se fomentará que en los descansos se realicen estiramientos musculares.

  • Se planificarán las tareas y rotaciones entre éstas, de manera que se eviten posiciones estáticas durante varias horas seguidas, informando a los trabajadores y promoviendo que se alternen posturas durante la jornada.

Medidas preventivas individuales

Para prevenir la aparición de trastornos músculo esqueléticos se fomentará entre los trabajadores hábitos posturales adecuados para llevar a cabo sus tareas, entre los que podemos citar los siguientes:

– Realizar las correspondientes manipulaciones del niño, con éste lo más cerca posible al cuerpo, en el cambiador y utilizando los medios de acceso (escaleras) que la empresa ponga a su disposición para tal fin.

– Evitar giros innecesarios, inclinaciones o estiramientos excesivos, mientras se maneja una carga.

– Realizar las pausas establecidas a lo largo de la jornada.

– Evitar posturas estáticas prolongadas alternando posición de pie y sentado.

– Evitar dar de comer a los bebés en brazos.

– Elegir en cada momento la altura de trabajo (asiento, suelo…) que más se adapte a la actividad que se esté realizando, teniendo en cuenta la interacción que deba tener en ese momento el educador con los niños.

– Al retirar el mobiliario del aula, seguir las instrucciones que se hayan recibido en cuanto al manejo de cargas y las técnicas correctas para las mismas.

– Evitar la adopción de posturas incorrectas al coger a los niños de las cunas o los parques (sin doblar rodillas y con la espalda totalmente inclinada).

  • Cuando el trabajador sea además, responsable de retirar la basura, organizarlo para que el peso a manipular no sea elevado.
  • Evitar el mantenimiento de la misma postura durante toda la jornada: los cambios de postura siempre son beneficiosos. Si no se puede cambiar de postura periódicamente, establecer pausas de descanso.
  • Preferir estar sentado a estar de pie cuando el trabajo no requiera levantarse frecuentemente ni la realización de grandes fuerzas. Si hay que estar de pie, se deberá poder trabajar con los brazos a la altura de la cintura y sin tener que doblar la espalda. En todo caso, hay que procurar una alternancia entre ambas posturas, pues el mantenimiento prolongado de cualquiera de las dos entraña riesgo.
  • Atención a la altura de trabajo. La altura confortable de trabajo varía con la altura de cada docente por lo que debe ser adaptable. Distancias: ningún objeto de trabajo debe estar más allá de 40-50 cm. La distancia ideal del trabajo es de 20-30 cm. en frente del cuerpo.
  • Sillas y asientos regulables y con elementos adicionales para las personas más bajas. Deben permitir un apoyo firme de los pies en el suelo y de la espalda en el respaldo, así como evitar un exceso de presión bajo los muslos o en las nalgas (ángulo recto de 90º en las caderas y rodillas). Los codos, antebrazos y manos deben situarse a la altura de la mesa o área de trabajo, también en ángulo recto y con las muñecas en la posición más recta posible.
  • Equipos de protección individual

En caso necesario se deben utilizar equipos de protección individual (guantes, fajas lumbares, zapatos con suela antideslizante y horma que proteja el pié). Estos equipos de protección, no deberán interferir en la capacidad de realizar movimientos. La ropa con la que realicemos manipulación de cargas debe ser cómoda y no holgada. Además, se evitará que tengan bolsillos, cinturones, u otros elementos fáciles de enganchar.