Riesgos sector

3. Riesgos biológicos

Los riesgos biológicos son los agentes y materiales potencialmente transmisibles para los humanos y otras formas de vida. Ellos incluyen patógenos conocidos y agentes infecciosos como bacterias, virus, hongos y parásitos. En este sentido, es conveniente que tanto los trabajadores como los alumnos que padezcan alguna enfermedad infecciosa, se abstengan de acudir al centro hasta que reciban el alta médica.

En los centros educativos se producen una gran cantidad de contagios de enfermedades debidos a la proximidad de personas, si bien, en muchas ocasiones no se entiendan las gripes y catarros como enfermedades de carácter profesional, si es conveniente desarrollar mecanismos y actitudes que eviten la proliferación y el elevado índice de contagio dentro de este colectivo.

a) Factores de riesgo asociados a los riesgos biológicos

  • Trabajo con niños es espacios reducidos.
  • Contacto directo con posibles agentes patógenos (secreciones, heces, saliva, heridas, etc.).
  • Proximidad de personas sanas e infectadas.

 

  • b) Trastornos para la salud asociados a los riesgos biológicos

Los agentes biológicos que generan riesgos en el sector de educación infantil son, generalmente, virus y bacterias susceptibles de causar enfermedades infecciosas, entre ellas mencionamos:

  • Meningitis: Es una infección de las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal. Puede aparecer durante todo el año pero tiene mayor frecuencia al final del invierno y principios de la primavera.

Se transmite por contacto directo (secreciones o gotas de saliva) y tiene un periodo de incubación muy corto (5 a 8 días). Entre sus síntomas se destacan fiebre alta, intenso dolor de cabeza, nauseas y vómitos, rigidez de nuca, apatía, letargia, etc. Para prevenir su aparición se debe seguir las recomendaciones generales, pero si se ha detectado una infección en el centro, es aconsejable:

  • Extremar las medidas de higiene para evitar la infección por contacto directo (saliva y mucosidades).
  • Vigilar la aparición de signos precoces de la infección (fiebre elevada, dolor de cabeza intenso, vómitos, manchas rojizas en la piel, rigidez de nuca), casos en los que se debe acudir a un centro sanitario.
  • Fomentar una buena coordinación y comunicación entre trabajadores del centro educativo, centro de salud y padres y familias.
  • Considerar la posibilidad, por parte del personal sanitario y bajo estricto control médico, de administrar preventivamente un antibiótico a los compañeros del posible caso detectado.

Asimismo, las vacunaciones masivas sólo están recomendadas en casos de epidemia (cuando afecta a 10 por 100.000 habitantes).

  • Hepatitis A: Infección que afecta al hígado, se transmite por contacto directo (a través de las manos, alimentos contaminados o agua). Suele ser de carácter leve y aparecer súbitamente asociado a malestar general, falta de apetito y fiebre. Se recomienda:
  • Lavarse las manos al ir al servicio y antes de comer.
  • Limpiar diariamente las instalaciones del centro con lejía.
  • Extremar la limpieza de los comedores y las cocinas.
  • Tiña: Infección causada por hongos, que puede afectar al cabello, piel o uñas, con lesiones dermatológicas. Se transmite por contacto directo entre las personas, ropas, animales u otros objetos, se recomienda:
    • Acudir al médico ante sospechas de lesión dermatológica.
    • Extremar las medidas de limpieza del centro, la higiene individual y el lavado de la ropa.
    • Evitar el intercambio de prendas personales.
    • Investigar la presencia de gatos u otros animales afectados.
    • Desinfectar periódicamente el centro.
    • Evaluar, si hay suficientes afectados en el centro, la necesidad de efectuar un reconocimiento médico a toda la comunidad.
  • Piojos: Parásitos de la especie humana, se pueden localizar en la cabeza, el cuerpo y en el pubis, se caracteriza por el picor que lleva al niño a rascarse ocasionándose pequeñas heridas. Se contagia por contacto directo entre las cabezas, se recomienda:
    • Ventilar y mantener una higiene adecuada en el centro.
    • Preservar una higiene diaria de todo el personal, y de los niños.
    • Utilizar un champú adecuado.
    • Observar la aparición de liendres y limpiar cuidadosamente manos y uñas, así como lavarse la cabeza con frecuencia.
    • Evitar compartir gorros y peines.
    • Informar a los padres y aconsejarles sobre las medidas de higiene convenientes.
  • Infecciones alimentarias: Especialmente en centros con comedor; se pueden producir como consecuencia de la contaminación de algún alimento (generalmente mayonesas, natillas, salsas…) los síntomas dependen del tipo de germen y personas afectadas, pero son habituales diarreas, vómitos y dolor abdominal. Se recomienda:

− Observar el mayor cuidado posible con los alimentos.

  • Evitar la aparición de moscas e insectos en comedores y cocinas, y no permitir la entrada de animales.
  • El personal de cocina tiene que estar en posesión del carnet de manipulador de alimentos y no trabajar cuando tengan algún tipo de infección. Asimismo, se protegerán las heridas y se extremará la higiene de manos y uñas.
  • SIDA: Virus que invade determinadas células del sistema inmunológico, se trasmite por vía sexual, sanguínea y placentaria (de madre a hijo), el mejor tratamiento es una buena prevención. En al ámbito escolar no se ha documentado ninguna infección, no obstante, se recomienda desarrollar los siguientes hábitos de higiene habitual:
    • El personal de limpieza debe lavarse antes y después del trabajo, utilizar diferentes trapos para diferentes zonas, y cubrir con apósitos impermeables las heridas o lesiones que puedan producirse.
    • Si es necesario tocar o limpiar heridas, se deben emplear guantes de cirugía. Las heridas deben lavarse con agua, jabón y un desinfectante, para finalizar aplicando apósitos impermeables. Posteriormente, lavarse las manos y lavar inmediatamente las salpicaduras de sangre con agua y jabón.
    • Utilizar lejía en la limpieza.
  • Hepatitis B: Infección crónica que afecta al hígado, requiere de un tratamiento prolongado y medidas de higiene, así como tratamiento de carácter profiláctico con el afectado.
  • Tuberculosis: Infección bacteriana contagiosa que compromete principalmente a los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos. Si se detecta algún caso, la primera medida a adoptar es la baja laboral del trabajador o alumno, y el tratamiento específico del afectado. Además, las personas en contacto con alguien afectado de tuberculosis activa debe realizarse una prueba específica (Reacción Tuberculina).

 

  • c) Medidas preventivas
    • Medidas preventivas organizativas

Los principios básicos de la Prevención de Riesgos Laborales, establecen que las medidas preventivas han de aplicarse, en primer lugar, sobre el foco de contaminación, en caso de que estas no consigan eliminar el riesgo, se aplicarán sobre el medio de transmisión y, por último, sólo en caso de que las medidas anteriores no hayan podido eliminar el riesgo, se aplicarán sobre el individuo.

A nivel general, destacamos las siguientes medidas:

  • Cuidar la higiene individual y del centro.
  • Formar en educación sanitaria, en especial, enfocada a la comunidad escolar.
  • Ventilar y airear adecuadamente las aulas y dependencias del centro.
  • Evitar el hacinamiento de los alumnos.
  • Limpiar diariamente el centro con los detergentes habituales.
  • Comunicar a la autoridad sanitaria el conocimiento de algún caso de las enfermedades anteriormente señaladas.

Asimismo, según el art. 8.3 del Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, y su Anexo VI, cuando exista riesgo por exposición a agentes biológicos para los que haya vacunas eficaces, éstas deben ponerse a disposición de los trabajadores, informándoles de las ventajas e inconvenientes de la vacunación.

 

El ofrecimiento de la vacuna al trabajador y el consentimiento de éste se recogerán por escrito.

vacunas

 

(En cuanto a los costes derivados de la vacunación, la empresa es la que deberá hacerse cargo de los mismos, según el art. 14.5 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales).

 

* Tétanos/Difteria tipo adulto: Vía de administración Intramuscular (IM). Se recomienda en todos los adolescentes y adultos no vacunados previamente, especialmente en el personal sanitario y cuidadores de guarderías.

* Neumocócica polisacárida: Vía de administración Subcutánea (SC) o IM. Se recomienda en mayores de 60 años.

* Triple vírica: Vía de administración SC. Se recomienda la vacunación del personal sanitario, especialmente jóvenes y mujeres, si no hay antecedentes de vacunación previa.

* Hepatitis B: Vía de administración IM. No es necesario el cribaje prevacunal. Es recomendable en el personal sanitario y personal de seguridad, personal y residentes de instituciones para minusválidos psíquicos, etc.

* Varicela: Vía de administración SC. Es de uso hospitalario. Debe hacerse cribado prevacunal de anticuerpos antes de iniciar la vacunación. Se recomienda en trabajadores sanitarios susceptibles especialmente de los hospitales infantiles, también se recomienda a los trabajadores de guarderías y a las mujeres en edad reproductiva que no la hayan padecido.

* Gripe: Vía de administración Intramuscular (IM). Es recomendable en todos los trabajadores mayores de 60 años, así como en el personal sanitario, en los trabajadores de guarderías y en los de instituciones que acojan a niños discapacitados psíquicos y físicos.

  • Medidas preventivas individuales

Para protegerse contra agentes patógenos presentes en la sangre, tales como la hepatitis o el virus VIH, se deben practicar precauciones universales en las tareas de cambio de pañales, ayuda a los niños a ir al baño, limpiarles la nariz, hacer exámenes físicos o administrar primeros auxilios, utilizando guantes desechables de nitrilo o vinilo.

En este sentido, citamos el artículo 7 del Real Decreto 664/97 que establece las medidas higiénicas a seguir para reducir la exposición a riesgos biológicos en el trabajo en lo que se refiere al uso de ropa específica, y todo lo relativo a su almacenamiento por separado de la ropa de calle, así como su lavado.

Se indica, así mismo, la necesidad de disponer, dentro de la jornada laboral, de diez minutos para el aseo personal antes de la comida y otros diez minutos antes de abandonar el trabajo.

Del mismo modo, la evaluación de riesgos debe determinar aquellos equipos de protección individual que sean necesarios para la realización de las distintas tareas. Como norma general, en el trabajo del sector de educación infantil se recomiendan los siguientes equipos de protección individual:

– Guantes desechables: su uso se establecerá como obligatorio cuando se tome contacto con residuos biológicos (heces, vómitos, etc.). Se recomienda la utilización de guantes desechables de vinilo o nitrilo, para evitar posibles alergias cutáneas. Los guantes deben cumplir la norma UNE-EN 374.

– Ropa de trabajo: (batas, blusones, delantales, babys…) se empleará ropa distinta a la destinada para la calle, con el fin de proteger a los educadores del riesgo biológico. El artículo 7 del Real Decreto 664/97 sobre la protección del trabajador ante riesgo biológico establece además en su apartado 4 que el empresario se responsabilizará del lavado de la ropa de trabajo y equipos de protección que sean necesarios, evitando que el trabajador se los lleve a su domicilio para tal fin.

– Mascarillas desechables de un solo uso: para impedir contagios en caso de brotes infecto contagiosos, éstas habrán de cumplir lo indicado en la norma UNE-EN 149.

– Calzado de trabajo de uso profesional: debe contar con marcado CE de acuerdo a la norma UNE 20347, aunque dada la actividad realizada pueden no considerarse en sentido estricto como equipo de protección individual.

  • Crema de protección solar: se utilizará cuando se trabaje con los niños a la intemperie (patios, jardines,…) en días de fuerte radiación solar.

Igualmente, es conveniente llevar un registro de los equipos de protección individual que son entregados a los trabajadores.